Ustedes saben mi postura respecto a recomendar fervientemente algo o de paso, hacerle un review súper extenso y serio, así que vivo minimizando las hueás con “recomendación piola”, “recomendación pequeñita” y en esa seguidilla de buenos títulos hoy les traigo el: COMENTANDO -ALGO-.

Atlanta es una serie hecha y escrita por Donald Glover, sí, porque además de actuar en hueás bacanes y ser un músico la zorra también tiene talento para sacar una serie propia. En una entrevista la definió como “Twin Peaks pero de raperos” y yo pensé, siendo fan detestable de TP, “el culiao barsa” pero ayer, cuando terminaba de ver la segunda temporada volví a recordar eso y claro, tiene sentido, a continuación explico por qué.

Si hay algo que encuentro único de TP es el hecho de que incomoda, todos los capítulos son incómodos, como esos silencios extendidos que tienes con gente que recién conoces, sin embargo, el resultado es memorable, como si te gustase estar ahí, entre esos personajes extraños y esos diálogos perfectos, donde no falta ni sobra ninguna palabra.

En Atlanta hacen una crítica agudísima a cientos de cosas, desde la construcción y percepción del racismo pero bajo un contexto que no te la entrega tan literal, esto sumado a otros temas de “la vida contemporánea moderna” (¿?) con personajes que son tan reales, ni idea cómo, y sólo necesitaron un capítulo.

Lo que más me gusta de la serie es que te arrastra a que seas parte de su flujo lento, por lo tanto, ves los capítulos sin adivinar dónde estará el clima o si tiene esta hueá un motivo o moraleja (como leí una vez de una persona que la odió), a veces hay una pequeña anécdota que subestimaste y terminó apretándote la guata.

Y a pesar de que Donald actúa, y es uno de los principales, Earn no siempre es el protagonista, es más, llevamos 2 temporadas y aún no sabemos qué le pasó en la universidad. Se sabe muy poco de él pero la serie es tan íntegra que te traspasa completamente lo que siente o al menos una idea de lo que está pensando, el hecho de que no tiene idea sobre qué quiere.

Ese fue el detalle que hizo que me gustara tanto y el por qué la comparación con TP es certera y el por qué también se las recomiendo TSUNDEREMENTE, constantemente veo series donde al protagonista lo mueve algo y lo valoro porque es necesario, me inspira indirectamente, pero también me traspasa una ansiedad de qué estoy haciendo yo y aaaaah, sin saber cómo me metió a una centrífuga y ya no quiero ver la hueá. Con Atlanta  (y Mad Men) he valorado los diálogos que se toman su tiempo, las pausas que buscan mi complicidad y el humor que contiene un sabor agrio sin necesariamente ser un sermón literal de algo que está como el pico.

Atlanta refresca la forma en cómo contar historias y con ello el hecho de tomar miles de referencias / opiniones para dar vida a un Justin Bieber negro o a un sujeto como Teddy Perkins. La versatilidad de eso y la sutileza para hacernos sentir parte, y de que si “Earn no sabe, qué voy a saber yo”, es algo que me hizo atesorarla como una serie favorita y por ende, la comparto con cariño por aquí ❤️.

¡Ahora les toca a ustedes! ¿La han visto? ? ¿Sí, no? ¿Les gustó la segunda temporada?