Últimamente me he estado replanteando todo lo que hay en mi vida, las personas que me rodean, lo que hago y mi rutina, el aporte real de mi existencia al universo, la ropa que uso, las decisiones que tomo. Esta introspección demente y excesiva no es novedad para mí pero creo que ahora tengo un enfoque diferente y no sé si es porque me estoy acercando a los 30 (SÍ, PRÓXIMO AÑO, SE VIENE) o porque realmente algo hizo click en mí y el sentido de las cosas cambió.

¿Por qué empiezo hablando de eso? porque esa duda interna me llevó a hacer muchos cambios, grandes y chicos, en mi rutina y en mi vida diaria, para sentirme más conforme conmigo y con mi huella (o algo así) en el planeta en el que vivimos y a raíz de esto, empecé a ponerme CUÁTICA con el reciclaje nivel Leo Di Caprio, leí, me informé, me asusté y me di cuenta REALMENTE de algo que ya sabía pero que no tomaba tan en cuenta: ESTAMOS DESTRUYENDO EL PLANETA y sólo tomar plena conciencia de esto, me dio una crisis de pánico de aquellas, sobretodo porque he sido siempre una persona consumista, buena para la acumulación de bienes innecesarios y desinformada. Pero esto cambió hace algunos meses y ahora soy una más en esa cruzada verde de querer arreglar o aportar de alguna manera.

Llegué a mi casa, le comuniqué esta decisión a mi conviviente-amor-pareja y le dije que empezaríamos a reciclar y a separar los residuos, esto implicaba cambios chicos como no botar la bolsa en la que vienen los fideos y otros que requieren un poquito más de esfuerzo como enjuagar y lavar bien los tetrapack de la leche, además del entretenido paseo a nuestro punto limpio más cercano. Llevamos meses en esto y cada vez generamos menos basura para que se lleve el camioncito que pasa por nuestra calle.

Pero no sólo tratamos de hacer eso, también esta el factor “decisión de compra” y esto es algo que he tenido que ir aprendiendo de a poco, por ejemplo, ya no compro cualquier champú, compro uno que además de ser libre de crueldad animal venga en un envase que pueda reciclar o reutilizar, lo mismo con la mayoría de las cosas que compramos para nuestra casa, el plan es tratar de incorporar esta decisión de compra más consciente a nuestro día a día y de a poco ir eliminando las cosas que no podemos reciclar o reutilizar.

Estamos en una etapa inicial, haciendo cambios que aún no nos parecen drásticos, no hemos pasado a usar desodorante hecho en casa de bicarbonato ni a lavarnos el pelo con vinagre pero he aprendido mucho, ahora estoy en la etapa que sigue, repensando el tema del fast fashion y buscando ser más sustentable con mis hábitos de compra personales, o sea mi ropa, zapatos, accesorios, etc… buscando menos cantidad y más calidad, más ropa de segunda mano y productos que duren más de una temporada.

Este tema es relativamente nuevo para mí pero en internet hay muuuuuucha información por si les interesa y mi idea es seguir escribiendo, aprendiendo y compartiendo para que prueben si pueden aplicar estos cambios en casa.

Y ustedes, ¿Tienen algún tip de reciclaje que compartir?