Hace 3 años publicaba en mi blog personal algunos consejos de cómo mantener vivo tu blog, entre ellos está, ¡sé constante!, ¡no te estreses! y ¡disfrútalo! Hoy leo esa hueá mi reacción automáticamente es esta:

“UYYYY NI TI ISTRISIS”

Y es que con los años o me consumió la vida adulta hasta volverme la reina de las excusas o o las redes sociales simplemente generaron un hábito en mí, un hábito de que si algo no es instantáneo entonces, “¿para qué?”. Es precisamente esa última pregunta la que se ha anidado en mi cabeza por meses convirtiéndome en alguien inseguro, que procrastina y en sí, que se autodestruye porque escribir me hace bien, me relaja, me conecta, me da calor en el estómago.

Entonces,  QUÉ PASAAAAAAA

Literalmente yo y mi subconsciente CUANDO ME DISPONGO A ESCRIBIR

Bueno, este es un ejercicio para destrabarlo por primera vez, ya que si bien trabajo escribiendo contenidos en publicidad es algo que muchas hago de forma mecánica, como si siguiese fórmulas; en cambio, cuando debo proyectar mis ideas, las visualizo en mi cabeza, sé cómo explorarlas pero en vez de acercarme al teclado me quedo ahí, inmóvil, y eso me angustia, no lo entendí hasta que me dio ansiedad editar el vídeo que estoy haciendo, LA CAROLINA DEL PASADO DIJO QUE ESTARÍA DISFRUTÁNDOLO Y NO ESTÁ SUCEDIENDO, QUIERO MI DINERO DE VUELTA.

FAMOSOS CUCHUFLETAS

Googleando sobre el bloqueo del escritor estuve mucho rato riéndome/sintiendo penita de grandes escritores que se pegaron unos chamullos con sus obras, onda, Truman Capote pasó los últimos 10 años de su vida fingiendo escribir una novela QUE NUNCA FUE o Samuel Taylor Coleridge (mi historia favorita) que se hizo famoso con un libro que publicó en sus veinti tantos y luego pasó todo el resto de su vida tomando opio y lamentando la pérdida de su talento, es más, a los 32 años escribió en su cuaderno:

“so completely has a whole year passed, with scarcely the fruits of a month.—O Sorrow and Shame … I have done nothing!”

Yo un fin de semana cualquiera

BALANCE PLS

Este post no tiene un plan específico, no tiene la cura para resolverlo, es exponer algo que me pasa y me cuesta, como dice Buskowski: “Writing about a writer’s block is better than not writing at all”, ¡y me ha servido! Mientras escribía lograba detectar qué cosas han entorpecido mi práctica, las redes sociales es una de ellas y no en el simple hecho de que me distrae con perritos si no más bien en lo agobiante que puede ser estar consumiendo tanta información e imágenes en un periodo muy corto de tiempo y no, no tengo a mi mamá cerca para que me quite el CABLE DEL INTERNET como lo hacía cuando tenía 14 años. Por otro lado cuando estás inserto en el ciclo de no escribir, y lo intentas, tiendes a buscar el perfeccionismo y eso, en sí, es sólo una trampa más. Finalmente no haces nada.

En fin, mi meta más cercana es dejar de tragarme los pensamientos como si fuesen letras perdidas “que algún día podrían estar en un post” y comenzar a sacarlas, como sea que vengan. Hay que comenzar de alguna forma y este post EPIDEMIA EXTRAÑO fue el respiro necesario.

Cuéntenme si les ha pasado (cualquier bloqueo creativo) ¡y cómo avanzan! Estoy cerquita ❤️,