Mi relación con la comida y la cocina siempre ha sido algo fracturada. Apenas sabía cocinar cuando me vine a vivir sola y fue un verdadero problema. Mi mamá me daba plata para comprar comida y cocinar pero yo decía “¿Comida? ¿Arroz? ¿Cocinar? ¿Qué significa sofreír?” y luego compraba una pizza que duraba un día y al otro día nuevamente surgían las interrogantes sobre qué iba a comprar para alimentarme. Aunque la pizza y las hamburguesas son muy ricas y las amo, mi bolsillo y mi estómago comenzaron a sufrir. Casi no comía verduras o frutas y me quedaba sin plata a mitad de mes por gastarla en comida.  Por muy latero y señoril que suene, cocinar tiene miles de cosas buenas como ahorrar plata (MUCHA) y aprender a hacer platos entretenidos.

¿Te dio lata cocinar todos los días? ¿El meal prep fitness te aburre? ¿no tienes tiempo para hacer el almuerzo de mañana? ¿Tuviste que ir al super tres veces en la semana porque olvidaste algo? ¿No comiste esa manzana y ahora tiene su propio ecosistema en el refri? ¡La planificación es tu salvación! Esta es la primera parte de una serie de posts acerca de la organización de comidas.

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Es como mirarse al espejo

Primero, debemos hacer un plan

¿Para qué? Si tenemos en cuenta las cosas que comeremos en la semana, será más fácil ir al supermercado y comprar solo lo que necesitamos. Chao gastos innecesarios y chao tener que estar parado en el pasillo pensando lo que llevaremos. La planificación puede sonar como la cosa más aburrida del mundo pero la verdad es que es rápida de hacer y cuando tomes práctica, hacerla te tomará unos minutos un día de tu semana.

Mi hermosa y ñoña tabla

Mis días de cocina son los lunes y miércoles. Generalmente los días lunes almuerzo alguna de las sobras del día domingo y ceno parte de lo que cocinaré para el martes y miércoles. El miércoles lo mismo. Tengo dos días de cocina de lunes a viernes porque ODIO comer lo mismo todos los días, no sé como lo hacen los amigos bodybuilders. Los días de cocina los pueden mover ustedes según qué tan ocupados sean sus días. Si son esos super humanos que pueden comer lo mismo todos los días, pueden usar solo un día para cocinar su semana completa y congelar (Escribiré de esto en un próximo post). Aquí van mis consejos:

  • Mantén los snacks simples. Algo que puedas hacer rápido en la mañana. Siempre llevo fruta.
  • Incluye alguna receta simple que tienes ganas de probar. ALÓ PINTEREST.
  • Los desayunos deben ser cosas rápidas de hacer, así te dará menos flojera hacerlos. Si odias tomar desayuno, hazte un pancito y llévatelo al trabajo. Evitarás comprar un sandwich sobrevalorado y sin amor.
  • Re-combina comidas. Si te aburre comer lo mismo todo los días, juega con los ingredientes y sus porciones. Por ejemplo, las verduras asadas que hiciste ayer y te sobraron las puedes saltear con fideos cocidos, agregar maní, salsa de soya y tienes otra comida.
  • Saca ideas de restaurantes que te gusten. No tienen idea cuantas veces le he robado ideas de ensaladas a El Huerto. Gracias amigos.

Teniendo lista la planificación podemos saber qué tenemos que comprar exactamente para lo que vas a cocinar para la semana. Si seguimos el plan, no se desperdiciará nada.

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Hola, fui hecho a partir de sobras

Y ahora, ¡Las compras!

Aquí no hay mucho que explicar. Anda con tu hermosa lista al super/feria y síguela. Algunos tips:

  • Las ferias libres y la vega son muchísimo más baratas que los supermercados. Aquí es cuando el verdadero potencial del ahorro se ve.
  • Si consumes carne es recomendable comprar en carnicera, porcionar y congelar para no tener que ir tooodas las semanas.
  • Elige de verduras y frutas según qué tanto duran en el refri. Por ejemplo, nunca compro lechuga porque meh y porque dura nada. En cambio, el zapallo italiano lo compro en cantidades grandes porque es súper versátil y se demora ene en echarse a perder. Incluso cuando está a punto de morir lo uso para cremitas de verduras.
  • Compra legumbres. Son baratas, fáciles de hacer y puedes usarlas para ensalada, curry, sopitas, etc.
  • Con la mente fría, compra SOLO lo que vas a comer. No digo que no compres esas ricas galletitas o pizza congelada por si acaso. Me refiero a ser realista, ¿Realmente te vas a comer ese kilo de espinaca?
  • No vayas a los extremos. Si tu motivación es comer más sano, no dejes que la locura se apodere de ti y compres solo cosas orgánicas, sin azúcar, sin gluten, etc.

Si no estás acostumbrado a planificar una semana de comidas y esto se ve un poco abrumador, ¡Empieza de a poco! Comienza con uno o dos días hasta que tomes tu propio ritmo.

En el próximo post escribiré tips de cocina para ahorrar tiempo y algunas recetas aptas para congelar.